Circuito vertical de madera con forma de árbol. Al dejar caer una bola, suena una melodía distinta según el orden de las hojas. Estimula la creatividad, la construcción y la percepción sonora.
¡Un árbol musical lleno de sorpresas! Este precioso circuito sensorial es ideal para los niños a partir de 3 años que quieren explorar con las manos, los ojos y los oídos. Consta de una base de madera con forma de árbol que debe montarse colocando correctamente sus 14 hojas de distintos tamaños. Una vez montado, solo hay que dejar caer las bolas de madera desde la cima… ¡Y disfrutar del espectáculo!
¿Qué es y para qué sirve?
Es un circuito sensorial vertical que combina construcción, coordinación y sonido. A medida que las bolas descienden, van tocando las hojas de madera que emiten sonidos distintos, creando una melodía única dependiendo del orden en que se hayan colocado. Incluye una tarjeta modelo para facilitar el montaje inicial, aunque también se puede experimentar libremente cambiando la disposición para obtener diferentes melodías.
Habilidades que desarrolla
Favorece el desarrollo de la coordinación ojo-mano, la motricidad fina, la discriminación auditiva y la lógica secuencial. Además, estimula la creatividad musical, ya que los niños descubren cómo influye el orden de las piezas en la melodía final.
Edad recomendada: A partir de 3 años.
Materiales: Madera certificada FSC™ y pintura al agua.
Medidas del producto: 19,3 x 19,3 x 36 cm (largo x ancho x alto).